Primera, el primer viaje (el viaje divertido). Me gustó mucho el parque de las tetas y la vista de Madrid era increíble. Vimos a familias jugando al fútbbol en el parque y también visitamos el estadio de fútbol. Es un equipo muy pequeño, entonces los billetes son más barratos, entonces, yo quiero regresar. Tomamos una coca-cola en un bar y regresamos... por la mayor parte un buen viaje.
Como sabes, la mañana siguiente no podía encontrar mi cartera de bolsillo... Entonces, como no tuve ningún billete para el metro (mi plan era sacar dinero de la carera), yo tuve que correr hasta Sede Prim (un viaje de 30 minutos)... Mark puede decirte que estaba sudando cuando llegué.
Entonces, tuve la oportunidad repetir el viaje de domingo otra vez en lunes para buscar mi cartera en el bar. No estuvo allí. Entonces, cancelamos todos los tarjetos de crédito. Yo había perdido mi cartera de bolsillo, pero había aprendido una lección... Nunca lleva tarjetas de crédito o formas de identificación en una ciudad grande cuando no es necesario. Viaje Terminado, lección aprendido... Lo que pensé.
El día siguiente recibí una llamaba de Lena diciendo que alguien tenía mi cartera en un hospital en San Rafael... ¡Qué extraño! Yo cogí metro para ir allí, pero cuando llegué la persona que tuve que ver no estaba allí. Entonces, regresé el día siguiente y después de paradas del metro que no puede contar, conversaciones infinitivas para obtener dirrecciones (¡siempre arriba en ese viaje!) mi cartera de bolsillo estaba en mi bolsillo otra vez (y vez final durante mi tiempo en Madrid). Todavía no sé la historia, y en realidad yo quiero terminar este capítulo de mi vida, entonces no voy a seguir la información.
No era mi idea de una semana divertida, pero aprendí mucho y voy a decir que los cuatro viajes que valía la pena... ¿Por qué no?
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